sábado, 13 de febrero de 2010

A la espera, por Judith Márquez


Sueño en amarillo
el dulce canto de la palabra hecha labio,
del tibio sonido que acaricia el diente
del significado que rechina en lengua,
que fluye salivalmente de tu boca.
La letra azul que clava en el rojo de mi alma
La palabra amasijo del aire que exhala mi silencio
Pero el sonido silabeado del viento
sólo susurra un marrón de sombra
secuestrando una a una las letras salvadoras
esas que redimen a los vivos de sus yerros,
las mismas que pronunciadas cauterizan el suspiro
haciéndolo impermeable del grito que me persigue
(en cada oscura noche del verano interminable)
Sueño en amarillo
A la espera siempre
Y sólo recibo el ténue gris plomo
de la palabra olvido.

lunes, 8 de febrero de 2010

Tijeras, por Judith Márquez

Mudo mi cabello filamento a filamento, mecha a mecha Sustituyo con él felicidad, angustia, restos de naufragios, nacimientos. Modifico, innovo, altero, transfiguro, diferencio, transformo Y es la vida, es el alma en queratina cayendo imbuida de presencias (y de ausencias). Recorto, evoluciono, permuto, conmuto, desfiguro, deformo, altero Corazas proteicas rancias por el tiempo, helicoidales, infinitas, truncas y enteras Corrijo, relevo, enmiendo, rectifico, disfrazo, tergiverso Capa a capa lo observo caer elástico, colágeno, palpitante, potencial …Y sin embargo, después de la masacre, en la inmediatez del crepitante sonido de cada vello en el aire, del pelo que era mío y ya no es nada ; ni nadie Permanezco, sigo, persisto, perduro, persevero me establezco, me asiento , me avecino con bulbos ávidos de latencia de vida con raíces en busca del encuentro; de otros renacimientos. Y devuelve el espejo un reflejo distinto (Aunque a veces lo miro y parece el que fuera) que transtorna, perturba, conmueve, descompone, destruye, aturde, afecta, inquieta Acelera, y agita, alborota proteica, pura, etéreamente… la sabida esperanza de primitivos días, a pesar de tijeras.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Escasez, por Judith Márquez

Intento construir  una sonrisa con retazos de recuerdos
Coloco diente a diente imágenes borrosas
A veces, casualmente, se cuela alguna entera
Pero con asiduidad son décimas de sonrisa mutilada
Muecas truncas evocando memorias pasadas
Gestos medios, tercios de risa, cuartos de mímicas inconclusas.
Busco en el fichero del alma la excusa de un  tímido recuerdo
que tal vez sea  (nada más que ) un deseo  intrínseco convertido en  verdad.
Y mientras pienso cómo haré para multiplicar
las décimas , los quintos, los medio de expresión risueña
Observo mi boca, condenada, que acaba de perder también los labios.


sábado, 30 de enero de 2010

Cielo de tí, de Luis Alberto Spinetta


Una luna en tu noche tiene tiempo,
una figura de tus manos tiene mucho más.
Yo no tengo un solo signo tuyo en mi,
ya no se si quizá hay que jugar.

Los gemidos de tu siesta tienen tiempo,
y los fantasmas que amas tienen algo al fin
Yo no tengo un solo rastro tuyo en mi.
¡Oh! mi amor, sólo cabe luchar.

Sin despertar es como te atarás,
si no comprendes tus ojos brillarán,
solo brillaran...

Los desiertos y tus pasos
tienen tiempo,
Las mareas y las estelas
tienen cielo de ti,
ojalá tuviese yo tu amor así,
sin saber como entrar o como salir.

viernes, 22 de enero de 2010

El desalojo, de Judith Márquez


...Y sin voltear atravesó, cabizbaja, aquella puerta. Había pasado demasiado tiempo desde el recordado episodio en donde, fruto de sus arrebatos de elefanta joven, había quitado la vida. Momento en el que Dios sordo, ciego y mudo había determinado su ostracismo hasta la toma de una resolución definitiva. La sentencia tardó en llegar. Pero ahora, luego de la ruptura del desmesurado silencio, se retiraba despacio acatando el desalojo impuesto. Arrastrando toneladas de pesares y culpas recordó apagar las luces... Las escasas luces, encendidas todavía, de su alma ávida de perdones. Final del Paraíso -se escuchaba en el aire. ¡Nadie discute las decisiones del Supremo¡ -se repetía . Sólo restaba simular estar viva allá afuera, en el Infierno terrenal.

domingo, 17 de enero de 2010

Me sobra el corazón (de Miguel Hernandez)


Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.
Y busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.

Si no fuera ¿por qué?... no sé por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo allí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.

Hoy, descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.

martes, 29 de diciembre de 2009

La balada del amor tardío de DULCE MARÍA LOYNAZ


Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?

Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya...

Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana... —No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar...

Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal...
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Cuando el síndrome del nido vacío es cosa de humanos... por Judith Márquez

Estaban allí, otra vez, como cada año , como cada primavera de invierno extendido por estas tierras ungidas de mar. Los he visto desde que recuerdo y quiero creer que siempre es la misma pareja de palomas, buscando luego de rituales de amor un hogar nuevo. Nuevo y no tanto, ya que repetidamente revolotean por la raquítica enredadera del pequeño patio del laboratorio, aquel que cada día me recuerda que existe un afuera, un sol y un aire. El año pasado la hembra se pasó dias y lluvias cobijando un único huevo, mientras el macho revoloteaba trayendo palitos para apuntalar un hogar que no hubiese pasado ningún control de ingeniería civil ni arquitectura. Al cabo de un tiempo, en el gajito que ya casi tocaba el piso ( y al cual le quedaban tres palitos cruzados ) se apreciaban dos colas y cuatro alas. Pronto el pichoncito , cruza con mamut, desplazaría a su madre. Era un esperpento sin plumas, verdaderamente repugnante, pero no menos adorable. Y de repente nos encontrábamos mirando a través del cristal de química clínica entre paciente y  paciente . Nunca había visto un nido tan despojado de paredes y tan lleno de amor. Una mañana, de esas que comienzan  para mí minutos antes de tocar las 7 am, en ese lugar tan mío y no tanto, lo busqué de reojo y noté que él ya había decidido emprender vuelo. El aprendizaje le llevó un par de días que finalmente resultaron menos de los que imaginé. La imagen del nido vacío me llenó de melancolía.
¡Cosa de humanos !-pensé; como quien ve partir sus hijos luego de educarlos y criarlos  aunque estos, claro está, no eran los míos y lejos estaban filogenéticamente de serlo.
Esta primavera, tan invernalmente lluviosa y fría aparecieron de nuevo con arrumacos renovados y más bailes de conquista. La misma hembra y el desafío de dos machos de los cuales , me empeño en creer, salió triunfante aquel que contruyera aquel hogar que resistiera las leyes de física .
Insistieron en la enclenque enredadera que esta vez, luego de experiencias previas, se negó de manera natural a darle abrigo. En fin, se mudaron más allá al jazmín de arroz y sus aromas. Definitivamente el curso acelerado de construcción de nidos había sido próspero y dio que hablar. Lluvias y más lluvias y cascarones pequeños en el piso no detuvieron a la naturaleza y sus maravillas . En días tres colas y seis alas se vislumbraban. Decidí ser más que una espectadora de ventana y de vez en cuando me acercaba despacio para apreciar su crecimiento , mientras los fotografiaba. Uno de los pichones siempre me daba la espalda , pero con otro pude establecer una extraña conexión...


Llegaron las clases de vuelo dirigido con más fracasos que aciertos . Fue, aquel día y no otro en el que al levantar la persiana del sector estaba allí ,el más pequeño  mirando hacia otro nido, esta vez el mío. Con su plumaje ralo y su cara expectante de aquel que se dispone a salir a la vida . ¡Sos hermoso!- exclamé, mientras me miraba fijamente a través del vidrio. Esta vez era mi nido el que estaba más lleno que nunca con su mirada atenta entre vuelo y vuelo , entre paciente y paciente.




domingo, 1 de noviembre de 2009

Sublevación molecular...recordando a Lord Byron

Definitivamente llevo en mí una pequeña carga de moléculas sublevadas que me gritan al pasar ser de otro tiempo. Impregnadas de romanticismo se levantan  (ultimamente bastante seguido) contra el resto de la materia constitutiva . En ocasiones las escucho  atentamente  y dejo que gobiernen con una libertad que abruma...Luego las castigo criogénicamente y las llevo a un letargo dónde no hay lugar para tibiezas de soles. Leí de una conferencia que está por realizarse en Madrid por estos días. Horas maravillosas dedicadas a recordar el movimiento Romántico y su esplendor. Me dio mucha tristeza estar tan cerca de algunas cosas y tan lejos de tantas otras y descuidé sin querer la hibernación a la que había sometido a las insurrectas moléculas. Comenzaron a girar a generar una entropía instantánea. Caos y más caos se mezclaban con voces que intentaban expresar no sé que cosa. Me esforcé por  tranquilizarme y fue así como pude escuchar profundos ecos  envueltos en profundidades de mar. Eran ellas susurrando, elucubrando incesantes con la brisa de mar de aliada , repitiendo Lord Byron, Lord Byron, Lord Byron. 

 


..."El 22 de enero de 1788, nace, en la ciudad de Londres el que 10 años más tarde, un 21 de mayo, heredaría el título de barón Byron de Rochdale, convirtiéndose en el sexto de ese nombre, George Gordon, el poeta maldito por excelencia, un hombre increíblemente atractivo pese a arrastrar toda la vida el handicap de la deformidad de su pie izquierdo"...

 
La partida (de Lord Byron)

 
¡Todo acabó! La vela temblorosa
se despliega a la brisa del mar,
y yo dejo esta playa cariñosa
en donde queda la mujer hermosa,
¡ay!, la sola mujer que puedo amar.
Si pudiera ser hoy lo que antes era,
y mi frente abatida reclinar
en ese seno que por mí latiera,
quizá no abandonara esta ribera
y a la sola mujer que puedo amar.

Yo no he visto hace tiempo aquellos ojos
que fueron mi contento y mi pesar;
loa amo, a pesar de sus enojos,
pero abandono Albión, tierra de abrojos,
y a la sola mujer que puedo amar.
Y rompiendo las olas de los mares,
a tierra extraña, patria iré a buscar;
mas no hallaré consuelo a mis pesares,
y pensaré desde extranjeros lares
en la sola mujer que puedo amar.

Como una viuda tórtola doliente
mi corazón abandonado está,
porque en medio de la turba indiferente
jamás encuentro la mirada ardiente
de la sola mujer que puedo amar.
Jamás el infeliz halla consuelo
ausente del amor y la amistad,
y yo, proscrito en extranjero suelo,
remedio no hallaré para mi duelo
lejos de la mujer que puedo amar.

Mujeres más hermosas he encontrado,
mas no han hecho mi seno palpitar,
que el corazón ya estaba consagrado
a la fe de otro objeto idolatrado,
a la sola mujer que puedo amar.
Adiós, en fin. Oculto en mi retiro,
en el ausente nadie ha de pensar;
ni un solo recuerdo, ni un suspiro
me dará la mujer por quien deliro,
¡ay!, la sola mujer que puedo amar.

Comparando el pasado y el presente,
el corazón se rompe de pesar,
pero yo sufro con serena  frente
y mi pecho palpita eternamente
por la sola mujer que puedo amar.
Su nombre es un secreto de mi vida
que el mundo para siempre ignorará,
y la causa fatal de mi partida
la sabrá sólo la mujer querida,
¡ay!, la sola mujer que puedo amar.

¡Adiós!..Quisiera verla... mas me acuerdo
que todo para siempre va a acabar;
la patria y el amor, todo lo pierdo...
pero llevo el dulcísimo recuerdo
de la sola mujer que puedo amar.
¡Todo acabó! La vela temblorosa
se despliega a la brisa del mar,
y yo dejo esta playa cariñosa
en donde queda la mujer hermosa,
¡ay!, la sola mujer que puedo amar.


Versión de Ismael Enrique Arciniegas

viernes, 30 de octubre de 2009

Albedrío de añoranza, de Judith Márquez (antes del sismo)


Esto de extrañarte vorazmente, indescriptiblemente, abusivamente, insoslayablemente, largamente , prontamente, seguidamente, inacabablemente, sorpresivamente, profundamente, sostenidamente, inmensamente, silenciosamente, tácitamente, bulliciosamente, entrañablemente, vigorosamente, sublimemente, adorablemente, tenazmente, poderosamente, encendidamente, afanosamente, intensamente, continuamente, constantemente, perseverantemente, cercanamente , repetidamente, invasivamente, sensiblemente, lujuriosamente, ostensiblemente, sustentablemente, eternamente , dulcemente, amorosamente, melodiosamente, constructivamente, elevadamente, imborrablemente, inolvidablemente, concientemente, imaginariamente, necesariamente, totalmente, imperiosamente, indescriptiblemente, indudablemente, altivamente, divinamente, repetidamente, distantemente, lejanamente, cárnicamente, espiritualmente, físicamente, mecánicamente, químicamente, biológicamente, poderosamente, férreamente, fugazmente, positivamente, singularmente, particularmente, universalmente, secretamente, públicamente, súbitamente, estrechamente, temerosamente, paulatinamente, poéticamente, incalculablemente, intrincadamente, curiosamente, vanamente, inescrupulosamente, osadamente, calmadamente, claramente, brillantemente, precozmente, intensamente, impregnadamente, volátilmente, salvajemente, divinamente, indestructiblemente, acabadamente, enjundiosamente, sostenidamente, trascendentalmente, desprejuiciadamente, rebosantemente, azulgranamente, vitalmente, mortalmente, atemporalmente, inconfundiblemente. Así,  de   todas las    formas  posibles,

en todas  las direcciones. (Esperadamente, latente en el efímero encuentro programado )

Enlaextensaypenosahistoriadelahumanidad.

Elijo  una vez más: extrañarte, así.


domingo, 25 de octubre de 2009





..."Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso
de que te pertenezca , en tu juego engañoso
Persistes, con aire de actor del papel dueño.
Yo te miro callada con mi dulce sonrisa,
y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa,
 No eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño"... 

(ALFONSINA STORNI)